Cómo comprimir imágenes sin arruinar la calidad visible
Elige dimensiones, formato y nivel de calidad para fotografías, capturas y gráficos sin perder un resultado limpio.
Tervix · practical guide
Primero ajusta las dimensiones, después elige el formato y al final modifica la calidad. Cambiar solo el deslizador de calidad suele ignorar el ahorro más importante.
Comprimir bien no significa reducir cualquier archivo al mínimo. Consiste en eliminar datos que no mejoran la imagen en el tamaño y contexto donde se verá. Una fotografía, una captura con texto y un logotipo necesitan decisiones distintas.
1. Qué significa conservar la calidad visible
La compresión sin pérdida conserva los datos codificados; la compresión con pérdida descarta información. En la práctica importa si el cambio se nota en el uso final. Una fotografía admite cierta pérdida, pero el texto pequeño y los bordes nítidos muestran artefactos antes.
Conserva el original como archivo maestro y crea una copia optimizada. Evalúala al tamaño normal de presentación, no únicamente con una ampliación extrema.
2. Corrige dimensiones innecesarias
Una imagen de 5000 píxeles es excesiva si se mostrará a 800. Reducir dimensiones disminuye los píxeles que deben almacenarse y suele ahorrar más que un pequeño cambio de calidad.
Define el ancho máximo real. En sitios web puedes preparar varios tamaños para que el navegador no envíe el mayor a todos los dispositivos.
Plan de exportación
- Ancho visible: aproximadamente 800 px
- Versiones útiles: 800 px y 1600 px
- Evita enviar el original de 5000 px
3. Relaciona el formato con el contenido
Las fotografías funcionan bien como JPEG, WebP o AVIF con pérdida. Las capturas con texto suelen necesitar PNG o WebP sin pérdida. Los logotipos y diagramas geométricos son buenos candidatos para SVG cuando existe un vector confiable. JPEG no admite transparencia.
WebP y AVIF suelen comprimir mejor que formatos antiguos. Para la web puedes ofrecer un formato moderno y mantener JPEG o PNG como alternativa; para correos o plataformas externas, confirma primero los formatos aceptados.
4. Busca el nivel más bajo que siga siendo aceptable
No existe un número universal: cada codificador e imagen son distintos. Baja la calidad en pasos pequeños y compara cabello, vegetación, degradados, texto, sombras y bordes de alto contraste.
Registra dimensiones y bytes de varias versiones. No vale duplicar el peso por una mejora imperceptible, pero tampoco arruinar una imagen importante para obtener el archivo mínimo.
5. Prueba el destino real
Comprueba orientación, transparencia y nitidez dentro de la página o documento final, tanto en móvil como en pantalla grande. Si una plataforma recomprime archivos, revisa la versión publicada.
En la web, las imágenes adaptables, las dimensiones declaradas, la carga diferida y el texto alternativo son decisiones adicionales a la compresión.
Lista de comprobación
- ✓Conservar el original.
- ✓Ajustar dimensiones al uso real.
- ✓Elegir formato según foto, texto, transparencia o vector.
- ✓Comparar varios niveles de calidad.
- ✓Revisar bordes, degradados y texto.
- ✓Probar el resultado final en móvil y escritorio.
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Comprime varias imágenes localmente y compara sus tamaños sin subirlas a Tervix.
Abrir herramientaFuentes y revisión
Revisado el 29 de julio de 2026 con las guías vigentes de MDN y web.dev. El resultado depende del codificador, el original y el uso previsto.